lunes, 2 de septiembre de 2013

LA CONSTRUCCIÓN DE COMPORTAMIENTOS DESVIADOS EN ACTORES SOCIALES JUVENILES, A PARTIR DEL SISTEMA DE INTERACCIÓN SOCIAL Y DE ROLES.

     La búsqueda de explicaciones sobre  conductas que atentan contra el orden social, puede plantearse desde una perspectiva ligada al proceso de interacción social  y de vida cotidiana que ejercen los actores sociales en comunidad, ya que la socialización y el control social es el principal mecanismo de mantenimiento de la integridad y la cohesión del grupo social. Sin embargo los comportamientos que rompen con la integración del sistema social regido por pautas normativas, son hechos que ocurren con cierta frecuencia, y que tienen su génesis en las tensiones y roles incompatibles que ejercen, que traen consigo acciones desviadas, entendiéndose por ello como comportamientos rebeldes ante las normas predeterminadas por el sistema cultural.

Para ello es imprescindible antes de querer plantear o esbozar algún  juicio de valor sobre algún Proceso - Objeto de la realidad social, tomando como fundamento la teoría de la desviación y el control social propugnada  por Parsons, dedicar una mirada a la acción social,  que se conjugara  como el fundamento de aquí en adelante para entender el foco teórico que plantea Parsons, y explicar las desviaciones que pueden adoptar los individuos de un grupo social.

Lo que primariamente determina Parsons es la definición de actor social, a quien lo identifica como aquel individuo motivado en busca de metas, mediante la acción que no es más que el fin hacia el que el actor tiende y que tiene carácter eminentemente social, encontrándose  regidos por normas que para Parsons tienen su génesis en la interacción social, es decir en el sistema social  donde se encuentran insertos los actores sociales, y  se originan las regulaciones normativas. Por lo tanto la unidad básica de todo  sistema social  son los roles que se convierten en un cúmulo de expectativas acerca de cómo las personas se deben comportarse en interacción con sus congéneres, y que se pueden identificar de manera taxativa en nuestras normas o disposiciones de algún código. El sistema social aplicara sanciones debidamente concertadas con el entorno social para tratar de asegurar el cumplimiento de las expectativas del rol.

Partiendo ello y haciendo hincapié en la realidad sociocultural actual de nuestro país es menester señalar que en el último año en la ciudad de lima se ha propagado  la creciente actividad delincuencial por parte de actores sociales juveniles , que no vinculados con su grupo sociocultural  han esparcido crímenes y vejámenes a la sociedad civil, esto atenta contra el equilibrio del orden social, y trae consigo una percepción de inseguridad, direccionando a la conciencia social a  la búsqueda y la creación de  normas y reglas menos endebles , mucho más drásticas y enérgicamente rigurosas.

Explicar estos comportamientos devastadores para el bienestar de la sociedad como grupo sociocultural , merece ser interpretado y reinterpretado desde el contexto analítico de la conducta desviada , que se determina como un comportamiento transgresor  a las normas sociales, es decir que se desarrollan resistencias a la conformidad de las expectativas sociales, ya que son los delincuentes juveniles quienes que se resisten a  vivir conforme a las normas sociales, teniendo así un comportamiento que perturba el equilibrio del proceso interactivo natural y necesario en la sociedad, ya que no cumplen con las pautas normativas institucionalizadas del mismo.

Estos comportamientos en jóvenes  pueden encontrar sus raíces en el estudio de las variables que plantea Parsons como parte de sus postulados teóricos. Una de ellas es la tensión, que pasa cuando existe un resquebrajamiento, perturbación o ruptura entre las expectativas y el comportamiento de los individuos, y la cuál permitirá que los actores sociales adopten  comportamientos desviados. Otra de las variables que influyen en la delincuencia juvenil  son las direcciones de la desviación, aquí se determina los modos mediante los cuales la tensión se desarrolla como desviación y cuáles son las direcciones que adopta, ya que la tensión trae consigo una combinación de ansiedad, hostilidad y fantasía, excitando la creatividad y dirección emocional de los actores, sucumbiéndolos ante nuevas formas de actuación en el entorno social.

 Como última variable y desde si la más importante ,es el control social, es decir la prevención de las tendencias desviadas, y la cuál es establecida por la misma interacción social tratando de contrarrestar los comportamientos desviados de jóvenes dedicados a la delincuencia ; esto se realiza por medio de la institucionalización de normas  y de entes que regulen tales comportamientos , teniendo como objetivo logar volver a resocializar  a las personas, es decir regresarlas al proceso de interacción social.


Es así que podemos concluir  que el actuar delincuencial de los jóvenes tienen como causa elemental  la influencia  social y la desvirtualización de los roles, pero también tiene como solución imprescindible e ineludible  la integración y el  control social.

Autor: LUIS SEGUNDO SANDOVAL ZURITA

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