La búsqueda de explicaciones sobre conductas que atentan contra el orden social,
puede plantearse desde una perspectiva ligada al proceso de interacción
social y de vida cotidiana que ejercen
los actores sociales en comunidad, ya que la socialización y el control social
es el principal mecanismo de mantenimiento de la integridad y la cohesión del
grupo social. Sin embargo los comportamientos que rompen con la integración del
sistema social regido por pautas normativas, son hechos que ocurren con cierta frecuencia,
y que tienen su génesis en las tensiones y roles incompatibles que ejercen, que
traen consigo acciones desviadas, entendiéndose por ello como comportamientos
rebeldes ante las normas predeterminadas por el sistema cultural.
Para ello es imprescindible antes de
querer plantear o esbozar algún juicio
de valor sobre algún Proceso - Objeto de la realidad social, tomando como
fundamento la teoría de la desviación y el control social propugnada por Parsons, dedicar una mirada a la acción
social, que se conjugara como el fundamento de aquí en adelante para
entender el foco teórico que plantea Parsons, y explicar las desviaciones que
pueden adoptar los individuos de un grupo social.
Lo que primariamente determina Parsons
es la definición de actor social, a quien lo identifica como aquel individuo
motivado en busca de metas, mediante la acción que no es más que el fin hacia
el que el actor tiende y que tiene carácter eminentemente social,
encontrándose regidos por normas que
para Parsons tienen su génesis en la interacción social, es decir en el sistema
social donde se encuentran insertos los
actores sociales, y se originan las
regulaciones normativas. Por lo tanto la unidad básica de todo sistema social
son los roles que se convierten en un cúmulo de expectativas acerca de
cómo las personas se deben comportarse en interacción con sus congéneres, y que
se pueden identificar de manera taxativa en nuestras normas o disposiciones de
algún código. El sistema social aplicara sanciones debidamente concertadas con
el entorno social para tratar de asegurar el cumplimiento de las expectativas
del rol.
Partiendo ello y haciendo hincapié en
la realidad sociocultural actual de nuestro país es menester señalar que en el
último año en la ciudad de lima se ha propagado la creciente actividad delincuencial por parte
de actores sociales juveniles , que no vinculados con su grupo
sociocultural han esparcido crímenes y
vejámenes a la sociedad civil, esto atenta contra el equilibrio del orden
social, y trae consigo una percepción de inseguridad, direccionando a la
conciencia social a la búsqueda y la
creación de normas y reglas menos
endebles , mucho más drásticas y enérgicamente rigurosas.
Explicar estos comportamientos
devastadores para el bienestar de la sociedad como grupo sociocultural , merece
ser interpretado y reinterpretado desde el contexto analítico de la conducta
desviada , que se determina como un comportamiento transgresor a las normas sociales, es decir que se
desarrollan resistencias a la conformidad de las expectativas sociales, ya que
son los delincuentes juveniles quienes que se resisten a vivir conforme a las normas sociales, teniendo
así un comportamiento que perturba el equilibrio del proceso interactivo natural
y necesario en la sociedad, ya que no cumplen con las pautas normativas
institucionalizadas del mismo.
Estos comportamientos en jóvenes pueden encontrar sus raíces en el estudio de
las variables que plantea Parsons como parte de sus postulados teóricos. Una de
ellas es la tensión, que pasa cuando existe un resquebrajamiento, perturbación
o ruptura entre las expectativas y el comportamiento de los individuos, y la cuál
permitirá que los actores sociales adopten
comportamientos desviados. Otra de las variables que influyen en la
delincuencia juvenil son las direcciones
de la desviación, aquí se determina los modos mediante los cuales la tensión se
desarrolla como desviación y cuáles son las direcciones que adopta, ya que la
tensión trae consigo una combinación de ansiedad, hostilidad y fantasía,
excitando la creatividad y dirección emocional de los actores, sucumbiéndolos
ante nuevas formas de actuación en el entorno social.
Como última variable y desde si la más
importante ,es el control social, es decir la prevención de las tendencias
desviadas, y la cuál es establecida por la misma interacción social tratando de
contrarrestar los comportamientos desviados de jóvenes dedicados a la
delincuencia ; esto se realiza por medio de la institucionalización de
normas y de entes que regulen tales
comportamientos , teniendo como objetivo logar volver a resocializar a las personas, es decir regresarlas al
proceso de interacción social.
Es así que podemos concluir que el actuar delincuencial de los jóvenes
tienen como causa elemental la
influencia social y la desvirtualización
de los roles, pero también tiene como solución imprescindible e ineludible la integración y el control social.
Autor: LUIS SEGUNDO SANDOVAL ZURITA
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