Sin lugar a dudas, la delincuencia juvenil es un fenómeno
muy representativo desde el siglo pasado, la delincuencia juvenil es uno de los
problemas criminológicos que crece cada día más, que hoy por hoy se viene
manifestando de diversas modalidades dentro de ellas un problema social que se
vienen acrecentando como lo es el sicariato juvenil.
El sicariato juvenil es un fenómeno social que pone en
riesgo la seguridad pública de la sociedad, así mismo que atenta contra
nuestras vidas y las buenas costumbres ya establecidas por la sociedad el cual
la población está atemorizada ya que crece y no podemos hacer nada por parar.
En la teoría del habitus según Bourdieu nos dice que, “El
habitus como sistema de disposiciones en vista de la práctica, constituye el
fundamento objetivo de conductas regulares y, por lo mismo, de la regularidad
de las conductas. Y podemos prever las prácticas [...] precisamente porque el
habitus es aquello que hace que los agentes dotados del mismo se comporten de
cierta manera en ciertas circunstancias” (Bourdieu, 1987b: 40).
Por lo tanto, este concepto le permite a Bourdieu
postular como principio generador de las prácticas una intencionalidad sin
intención, ya que para estos jóvenes sicarios asesinan sin tener ellos represaría
alguna contra la victima, solo lo hacen a cambio de dinero; una regularidad sin
sumisión consciente a una regla, una racionalidad sin cálculo y una causalidad
no mecanicista. Es decir, se trata de descartar, no sólo la explicación
mecanicista por la determinación de estructuras inconscientes u objetivas, sino
también el modelo consensual de la sumisión a reglas, normas y valores que se
impondrían desde el exterior, o, a la inversa, el principio de agregación de
decisiones individuales y racionales postulado por el individualismo
metodológico. Por ello estos delincuentes juveniles trabajan bajo sus propias
reglas y estrategias las cuales deben seguir al pie de la letra, ya que para
lograr su ‘’ trabajito’’ simplemente disponen de su manera original de hacerlo
como cada dia.
De esta manera es que el sicariato juvenil entendida como
una fenómeno ya prácticamente naturalizado para aquellos que lo practican en su
vida cotidiana pues como lo dice Bourdieu es un habitus el que se genera en un
determinado momento de su proceso de socialización que en su momento fue
disfuncional dentro de las practicas sociales intra familiares que lleva a que
ese sicario joven practique asesinatos de forma normal conviviendo dentro de
sus normas y reglas como un ser humano normal y con practicas sociales
naturalizadas por él mismo que le permite formar parte de sus habitus, y por
ende lo trasforma en un estilo de vida, del cual día a día cumple su función en
el denominado ``trabajito`` para poder
desempeñarse como un actor social más, involucrado en dichas practicas sociales
cristalizadas por la misma sociedad como un hecho mas de nuestra realidad, en
donde los jovencillos que lucran con la vida han encontrando una manera para
ellos una forma de trabajo mas para ganarse la vida.
Autora: Huancas Jara Jessica
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